Bullying 20 años después: cuando las humillaciones del colegio siguen afectándote de adulto

Han pasado quince, veinte o treinta años.

Ya no estás en aquel colegio. Ya no ves a quienes se reían de ti, te excluían o te hacían sentir pequeño.

Pero quizá todavía te cuesta hablar delante de un grupo. Una crítica te afecta durante días. O cuando escuchas unas risas cerca de ti, una parte de tu cabeza piensa automáticamente:

«¿Se estarán riendo de mí?»

El bullying puede terminar en el colegio y, sin embargo, dejar huellas que continúan apareciendo en la vida adulta.

Adolescente solo en un pasillo escolar relacionado con bullying y acoso escolar

Cuando el colegio termina, pero el miedo al rechazo continúa

Durante la infancia y la adolescencia estamos construyendo nuestra identidad.

Por eso, sufrir durante meses o años burlas, rechazo, motes, humillaciones o exclusión puede influir en la manera en que aprendemos a vernos.

El mensaje deja de ser solamente:

«Se metían conmigo.»

Y puede transformarse en:

«Hay algo malo en mí.»
«No encajo.»
«Si llamo la atención, acabarán riéndose de mí.»

El acosador puede haber desaparecido hace muchos años, pero algunas de sus palabras pueden haberse quedado dentro.
Adolescente sufriendo rechazo y acoso por parte de otros jóvenes
Las burlas, el rechazo y las humillaciones repetidas pueden influir en la forma en que una persona aprende a verse a sí misma.

¿Cómo puede aparecer el bullying años después?

No siempre aparece como un recuerdo evidente del colegio.

Puede manifestarse como:

  • miedo intenso a hacer el ridículo;
  • ansiedad al hablar delante de otras personas;
  • sentirse inferior a los demás;
  • hipersensibilidad ante una crítica;
  • necesidad excesiva de agradar;
  • dificultad para poner límites;
  • miedo al rechazo;
  • evitar grupos o situaciones sociales;
  • dar demasiadas vueltas a lo que otros han dicho o pensado de ti.
Adulto sintiéndose incómodo en una situación social como posible consecuencia del rechazo sufrido en el pasado

Una reunión de trabajo puede convertirse, sin saberlo, en aquel patio del colegio

Imagina que alguien hace una broma sobre algo que acabas de decir en una reunión.

No tiene por qué existir ninguna intención de ridiculizarte.

Pero notas calor en la cara. Te callas. Durante horas sigues pensando en el comentario.

Y te preguntas:

«¿Por qué me afecta tanto una tontería?»

En ocasiones, la intensidad de lo que sentimos hoy no depende únicamente de lo que está ocurriendo ahora.

Una situación actual puede activar emociones aprendidas muchos años atrás.

“Solo eran bromas”

Muchas personas adultas minimizan lo ocurrido:

«Tampoco fue para tanto.»

Pero quizá durante años ibas al colegio intentando pasar desapercibido.

Quizá esperabas el recreo con miedo. O sabías que una palabra equivocada podía hacer que toda la clase se riera.

No importa únicamente cómo interpreta ahora aquella situación el adulto que eres.

Importa también cómo la vivió el niño o adolescente que eras entonces.

¿Puede considerarse trauma haber sufrido bullying?

No todas las personas que sufrieron acoso escolar desarrollan un trauma psicológico.

Pero vivir repetidamente situaciones de humillación, miedo, rechazo o indefensión puede dejar una huella emocional importante.

La pregunta útil no es tanto:

«¿Lo mío fue suficientemente grave?»

Sino:

¿Sigue afectando actualmente a la forma en que me veo, me relaciono o afronto determinadas situaciones?

¿Cómo puede ayudar EMDR?

Cuando determinadas experiencias del pasado continúan activando emociones muy intensas en el presente, EMDR puede ser una de las herramientas terapéuticas que valoremos dentro del tratamiento.

El objetivo no es borrar lo ocurrido ni olvidar aquella etapa.

Se trata de trabajar cómo esas experiencias continúan conectadas con determinadas emociones, pensamientos y sensaciones actuales.

Por ejemplo, recordar una humillación ocurrida a los trece años sin sentir todavía aquella misma vergüenza.

O que una crítica actual deje de activar automáticamente pensamientos como:

«Soy ridículo.»
«No valgo.»
«Todos me están juzgando.»

Sesión de terapia psicológica EMDR para trabajar experiencias traumáticas del pasado
EMDR puede utilizarse, cuando está indicado, para trabajar experiencias del pasado que siguen generando malestar en el presente.

Han pasado veinte años. ¿Tiene sentido trabajarlo ahora?

Sí, si todavía condiciona tu vida.

Puedes tener trabajo, pareja, hijos y una vida aparentemente normal y, al mismo tiempo, seguir reaccionando como si tuvieras que protegerte constantemente del juicio de los demás.

Trabajar aquellas experiencias no significa quedarse atrapado en el pasado.

Puede significar precisamente lo contrario.

No podemos cambiar lo que ocurrió en aquel colegio. Pero sí podemos trabajar para que aquello no siga decidiendo cómo te ves veinte años después.

Psicólogo en Palencia para trauma, ansiedad y EMDR

En mi consulta de psicología en Palencia trabajo con adultos que presentan ansiedad, dificultades de autoestima o experiencias del pasado que continúan interfiriendo en su vida actual.

Si sufriste bullying, rechazo o humillaciones durante tu infancia o adolescencia y reconoces algunas de estas situaciones, podemos valorar qué está ocurriendo y cómo trabajarlo.

No necesitas saber exactamente qué te pasa antes de pedir ayuda.

¿Sientes que aquello quedó atrás, pero todavía condiciona tu vida?

Podemos explorarlo juntos en consulta.

Solicitar una primera cita

Consulta presencial en Palencia · Ansiedad · Trauma · EMDR

También puede interesarte: Terapia EMDR en Palencia para trabajar experiencias traumáticas .

```
Logotipo de NextGeneration EU Logotipo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Logotipo W3C. Accesibilidad nivel AA
Favicon
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.